Tarjeta de sellos digital con tu marca, en Apple Wallet y Google Wallet. Cada visita suma. Tú ves quién vuelve y quién no — y les avisas directo al móvil.
No hace falta que vengan el doble. Con que una parte de tus clientes vuelva una vez más al mes, la cuenta cambia. Pon tus números.
15 minutos: logo, colores y la regla ("10 cafés, el 11º gratis"). Yo diseño la tarjeta y te mando el QR y el cartel para el mostrador, listos para imprimir.
Escanea el QR, pone nombre y teléfono, y la tarjeta se guarda en Apple Wallet o Google Wallet, junto a las del banco. 20 segundos, una sola vez. Sin app, sin contraseña.
Tu equipo escanea la tarjeta desde el panel y el sello aparece al instante en el móvil del cliente. Al completarla, el premio se activa solo y tú lo ves todo en tu panel.
Una tarjeta en la cartera del móvil se ve cada vez que pagan. La de papel se pierde, se olvida y se queda en el otro abrigo.
Nombre, teléfono, cuántas veces viene y cuándo fue la última. No es un CRM que nadie abre: es una lista que exportas cuando quieras y te llevas donde quieras.
Avisos al móvil desde la propia tarjeta: "hoy, tostada 2×1", "hace un mes que no te vemos". Sin coste por mensaje y sin depender de que Instagram te enseñe.
Te ayudo a elegir la regla que encaja con tu ticket y tu frecuencia. Mismo precio en los tres casos.
La más visual y la que funciona en el 90% de negocios. El cliente ve cuánto le falta y vuelve por eso.
Para tickets muy variables: tiendas, restaurantes. El que gasta más, sube antes de nivel.
Para subir el ticket medio: el descuento fijo invita a pedir "una cosa más" cada vez.
Garantía: si en 1 semana no está funcionando, no pagas la instalación.
No. La tarjeta se guarda en la cartera que ya viene en el móvil: Apple Wallet en iPhone, Google Wallet en Android. Escanean tu QR, ponen nombre y teléfono, y ya está. Una sola vez.
Le vale un enlace: la tarjeta también se abre desde el navegador. Y tu equipo puede buscarlo por teléfono en el panel y ponerle el sello igual.
Desde el panel, en tu móvil o tablet: escaneas el código de la tarjeta del cliente y listo. Tres segundos. Solo tu equipo puede hacerlo, así que nadie se pone sellos solo.
Si tus clientes vuelven, o deberían: cafeterías, panaderías, peluquerías, restaurantes de menú, gimnasios, tiendas de barrio. Si a cada cliente le vendes una vez en la vida, no te sirve y te lo diré.
No. Mes a mes. Si lo dejas, exportas tu lista de clientes y te la llevas. Son tuyos.
Tu logo, tus colores y el premio (por ejemplo: 10 cafés, el 11º gratis). 15 minutos de tu tiempo. Nada más.
1 minuto. Te escribo por WhatsApp en menos de 24h con tu tarjeta de muestra.